La
adicción se define como una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se
caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de sus
consecuencias nocivas. Se considera una enfermedad del cerebro porque las
drogas modifican este órgano: su estructura y funcionamiento se ven afectados.
Estos cambios en el cerebro pueden ser de larga duración, y pueden conducir a
comportamientos peligrosos que se observan en las personas que abusan del
consumo de drogas.
PACIENTES 'DE PUERTA GIRATORIA'
La locura de las drogas ha entrado en tres centros donde se
trata la patología dual, para mostrar la cara más oculta y dramática de estos
enfermos. Hablan en primera persona de su lucha desesperada por no recaer, de
su soledad, de sus intentos de suicidio, en definitiva de cómo entender lo que
les pasa y ordenar sus vidas.
Son enfermos crónicos que entran y salen de los hospitales y
de los centros de drogodependientes, sin encontrar muy bien su espacio;
pacientes 'de puerta giratoria', tal y como los califican algunos
especialistas. Al lado de ellos, los familiares que vivieron el infierno de las
drogas, sacan fuerzas de flaqueza por ayudarles a superar las crisis
psicóticas, que de ahora en adelante les acompañarán durante el resto de su
vida.