AMULETOS
AUDIOVISUAL:
VARIABLES QUE SE PUEDEN
TRABAJAR: Autoestima
EDAD RECOMENDADA: 12-14 años
SINOPSIS: Para Jimmy, un adolescente que vive en Manchester con
su madre en un hogar inestable, el fútbol lo es todo. El chaval es habilidoso
con el balón, pero sólo cuando está solo. Cuando tiene público, la confianza le
abandona. Además, los compañeros del cole se burlan de él de modo
inmisericorde. Pero un buen día una mujer le regala un par de botas, que se
supone son mágicas. A partir de ese día Jimmy, curiosamente, empieza a jugar
mejor, hasta que algo cambia…
REFERENTE TEÓRICO: A menudo las personas tendemos a depositar nuestra
confianza en otras cosas en vez de en nosotros mismos. Atribuimos mucho valor a
la suerte, a la ayuda de otros e incluso a objetos o elementos que no tienen
ningún poder. Sin embargo, en algún momento, debemos reencontrarnos con
nosotros mismos y buscar en nuestras propias capacidades la explicación de
muchos de nuestros éxitos.
RAZÓN DE SER: Cuando confiamos en amuletos y objetos depositamos una
buena parte de nuestro mérito en ellos, cuando son simples objetos que en nada
pueden ayudarnos sino en aprender una lección errónea. A través de la actividad
de reflexión personal, los alumnos reconocerán en sí mismos algunas de las habilidades
que justifican y explican gran parte de sus éxitos.
DESARROLLO:
1ª Fase: Parémonos a pensar
El profesor da a cada estudiante
una hoja de papel en la que deberá tomar nota de algunas cosas:
Vamos a pararnos por un
momento a pensar en momentos de nuestra vida en los que algo nos salió bien.
Pensad en uno en particular y tomad nota en la hoja que os he repartido. (P.e.
Cuando aprobé el examen final de matemáticas)
Debajo, escribid una
explicación que justifique por qué aquello fue un éxito. (P.ej. Tuve suerte)
¿Tuviste
algo que ver en, al menos, parte de ese éxito? ¿En qué sentido?
¿Alguna
vez has tenido un amuleto? ¿Cuál? (Si los alumnos no han tenido nunca un
amuleto, pueden pensar en personas que sí los tengan y en la utilidad que les
dan).
¿En
qué situaciones te ha ayudado? (o les ha ayudado a otras personas).
¿Cómo te sientes al
atribuir parte de tu mérito a un objeto? (o cómo crees que se sienten).
Cuando los estudiantes han
terminado de escribir la respuesta a estas preguntas, se les explica que van a
ver una secuencia de película en la que un chico cuenta con sus zapatillas de
fútbol como el mejor amuleto, alguien se las regaló como botas mágicas y en
ellas confía cuando sale al campo.
Sin ellas no juega al fútbol.
Pero algo ocurre que le hace descubrir el verdadero valor de las botas mágicas…
Vamos a verlo
2ª Fase: Visionado de la
secuencia.
¿Qué
ha ocurrido en la escena? (Que Jimmy se encuentra sin sus zapatillas
mágicas justo antes de un partido importante de fútbol y cree que no podrá
hacerlo bien sin ellas).
¿Qué
descubre Jimmy en la conversación con Robby Breuer, su gran ídolo del fútbol? (Que
sus zapatillas no son mágicas realmente, sino que se lo habían hecho creer)¿Crees
que quien le dijo que las botas eran mágicas realmente le ayudó? (No,
porque le hizo depositar su confianza en un objeto restándole importancia a sus
verdaderas capacidades).
¿Cómo podría esa persona
haberle ayudado mejor? (Diciéndole la verdad, resaltando sus cualidades y
virtudes y normalizando la sensación de miedo que todos tenemos de vez en
cuando pero que es engañosa)
Jimmy descubre una gran
verdad en la conversación con Robby que le hace cambiar completamente de
actitud respecto al partido. ¿Cuál es esa verdad?
Cuando depositamos nuestra
confianza en amuletos estamos en realidad otorgándoles la capacidad de resolver
nuestros problemas o de mejorar nuestra vida, sin ser cierto. Simplemente nos
hacen sentir seguros y afrontar la situación con más valor, pero el problema
aparece cuando desaparecen, desvaneciéndose a la vez nuestra seguridad en
nosotros mismos.
Vamos a reflexionar un poco
más sobre esto…
3ª Fase: Dinámica “Te lo
cambio”
En esta fase, se trata de que
los alumnos hagan un intercambio entre sus amuletos y las verdaderas
capacidades que ellos atesoran para hacer frente con éxito a sus situaciones.
Para ello, el profesor les
remitirá de nuevo a la hoja sobre la que escribieron en la primera fase.
Retomemos el amuleto del que
hablábamos antes…
¿Qué
cualidad tuya sustituía ese amuleto?
¿Cómo
podía ese amuleto tener esa capacidad?
¿Existe
alguna posibilidad de que no fuera el amuleto la explicación a tu éxito y
fueras tú quien lo conseguiste con tus capacidades?
¿Estarías dispuesto a
cambiar tu amuleto por la confianza en ti mismo y tus capacidades? (Escríbelo)
Pues entonces, dale la vuelta
al papel y dibuja el amuleto en el que has confiado hasta ahora. Cuando lo
tengas dibujado, levanta la mano para que el profesor te vea y te dé una hoja
nueva, en la que pueda aparecer el siguiente mensaje:
(El profesor recoge las hojas
de aquellos alumnos que han levantado la mano y las mete en una bolsa de basura
preparada a tal efecto. Asimismo, entrega a cada alumno que lo solicita una
nueva hoja con el siguiente mensaje que deben completar:
Cuando me ocurrió…………. pensé
que el responsable de ello había sido el amuleto………….,
pero ahora me doy cuenta de
que los amuletos no tienen la capacidad de ayudarme.
Aquello salió bien debido a
mi capacidad para……………., así que, de ahora en adelante,
prefiero confiar en mí mismo
y mis posibilidades
y no depender de un objeto
que en nada puede ayudarme.
¡Mi nuevo amuleto soy yo
mismo!
PROPUESTA DE CONTINUIDAD:
Esta actividad puede completarse
haciendo lo mismo para otras situaciones de éxito en las que los estudiantes no
se hayan atribuido el mérito correspondiente, sino que lo hayan asignado a
otros elementos.
Para mayor enriquecimiento, la
actividad puede ser oral y los alumnos pueden comentar entre sí las
situaciones, reforzando aquellos contenidos con los que además estén de acuerdo
(algo que, por otra parte, el profesor también puede y debe hacer (p.ej. “Es
verdad, Juan, tienes una gran capacidad para sacrificarte en el estudio y que
aprobaras ese examen no fue cuestión de suerte, sino el fruto de tu trabajo”).
También es posible hablar del caso contrario, cuando
creemos que hemos tenido mala suerte para evitar responsabilidades.